Los milagros salen más caros
Hay una especie de eslogan/chascarrillo y lo he escuchado en repetidas ocasiones entre compañeros del medio impreso: Los trabajos faciles se entregan al dia siguiente, los dificiles al tercer dia… ¿Los milagros? ¡Esos tardan un poquito más!
Quien se dedique sólo al desarrollo web tal vez no este familiarizado con la dinámica de trabajo de los que nos dedicamos a diseñar para impresión. Aquí todo urge para ayer, los trabajos dependen de demasiadas personas ajenas al diseñador, los procesos son largos y complicados y los errores son endemoniadamente costosos.
En un mundo ideal uno tendría el tiempo necesario para investigación y desarrollo de los proyectos, estaría presente en cada una de las etapas de produción y tendría un control equivalente a su responsabilidad pero este no es el caso. En el mundo real nos llega la despcripción del catalogo la mañana del viernes y tiene que estar impreso, empacado y listo para repartirse la mañana del miercoles. Uno diseña usando su instinto, su experiencia y cuantos chalanes
alcancen con el presupuesto y las computadoras disponibles. Algunas veces todo sale perfecto.
Adan nos cuenta en su post del dia de hoy que debemos aprender a decir no
cuando simplemente no se puede y nos da un ejemplo muy claro de ello. Pero a pesar de lo lógico que suena su razonamiento cuando uno está abriendose camino en el freelancing (como un servidor) dejar ir un trabajo y, por ende, el dinero que nos dejaría simplemente no es una opción.
Ahora, las ganas de trabajar y la necesidad de ensanchar el portafolio no son excusa para dejarnos pisotear y aceptar tratos ventajosos. Al contrario, debemos aprovechar las circunstancias y voltearlas en nuestro favor. A proposito de esto me recordó este post de 37 Signals que habla de un triangulo de proyecto que incluye tres características: bueno, rápido y barato entre las que el cliente debe escoger dos para su proyecto.

Los buenos proyectos toman más tiempo pero si se necesita que sea rápido y bien hecho entonces sale más caro. Ahora que si lo quieren rápido y barato, no podemos garantizar que sea tan bueno. Simple ¿no?
Esto se puede aplicar a un amplio rango de actividades, la próxima vez que te pidan se trabajo imposible para ayer recuerda decirle a tu cliente que Los milagros salen más caros
Es una reflexión bastante interesante y sumamente cierta, mi punto de vista sería que sea como sea, solo debemos aceptar un trabajo si podemos garantizar que a final de cuentas, independientemente del tiempo, saldrá bien.
Está buenisimo el triangulo ese.
Si me das permiso, hasta lo pongo en el reverso de mi tarjeta de presentación
Esa limitación de elegir dos “B” entre tres “B”, es un interesante antídoto para el ¡¡¡virus “3B” de los clientes!!! (bonito, bueno y barato).
Saludos.
Aunque pensándolo bien, este antídoto puede llegar a ser muy peligroso para el DG si no lo sabe aplicar.
Muy bueno el articulo, que dificil es lograr que un cliente entienda ideas tan simples ¿no?
Gance, en mi opinión el problema no es de los clientes sino de los diseñadores. La solución de las 3B es sólo “una” forma de ver el tema de cobrar diseño es decir… deberían existir tantas formas de abordar el problema como diseñadores hay en el mundo. Lo que pasa es que en nuestro gremio hay muchos interesados en que la mayoría de los diseñadores no traspasen las fronteras trazadas por “algunos ociosos mayoristas del diseño y carreras a fines”.
Saludos.
Hace algún tiempo había escuchado algo sobre esto pero aplicado a un slogan de una empresa de diseño y publicidad (si la memoria no me falla): “Precio, calidad, rapidez. Escoja dos” Algo así era. Aunque en este caso creo que excluir calidad puede ser algo contraproducente para las dos partes (diseñador – cliente).
La nota está muy interesante, saludos!
hola a todos
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