Cuando era niña y veía las parejas quedarse quietos y verse embelesados a sí mismos, me preguntaba que misterio ocultaban sus ojos que se pasaban horas, días, simplemente contemplándose.
Mamá me dijo que la razón eran las pestañas.
Él le cuenta las pestañas a ella…
Ella se las cuenta a él..Ah!… Romanticimos puro.
Años, muchos años después, entiendo en que reside lo efímero de mis relaciones amorosas: tengo 8 pestañas en un ojo y 7 en el otro, además son demasiado cortas. El Romeo en turno se aburre muy pronto…
Comprendí de la peor manera que la cantidad sí importa. Lo largo sí importa.
Maldición, yo, que siempre fui muy honesta, estoy siendo obligada a usar máscara.
Comadre, yo, conmigo pos como que pasa al contrario… se quedan contando las pestañas y nomás no llegan a lo sustancioso jijijiji
Posted by: Divina en: Julio 30, 2005 03:26 PM¿Y si usamos lentes?
Posted by: Pablo en: Septiembre 26, 2005 04:07 AMComadre, el primer “contacto” es a través de las miradas. Y si éste no “dura” lo suficiente… menos el otro, no crees? ;)
Situación insólita, Pablo. Nunca me he enfrentado a ella. Me encanta el elemento sorpresa. :P
Posted by: MarthaX en: Septiembre 30, 2005 05:36 PMpues en ese caso hay que depilarnos las pestañas y que quien nos ame sea un cíclope erótico
Posted by: fergus en: Diciembre 21, 2005 06:56 PMPodrian buscar un amor conocedor de las matematicas que una vez tenga los numeros pueda hacer algo con ellos, como multiplicarlos, elevarlos, extraer cuadrados, sacar logaritmos entre otras cosas. el matematico no puede ser muy bueno por que la idea es que se demore en las operaciones
Posted by: Daniel en: Mayo 28, 2006 10:04 PM