Chomsky, don't Preach
Junio 30, 2004 | Gnognerie absolute
“Si asumes que no hay esperanza,
garantizas que no habrá esperanza.
Si asumes que hay un instinto hacia la libertad,
que hay oportunidades para cambiar las cosas
entonces hay una posibilidad de que puedas
contribuir a un mundo mejor.
Esa es tu alternativa.”
Noam Chomsky
Hace mucho tiempo que tomé la radical decisión de no tener hijos.
No hijos biológicos, al menos. Las razones son muchas y mucho más profundas de debatir que un post se queda corto.
Sólo puedo decir que detrás de ellas no se halla ni incapacidad, ni miedo al dolor físico, mucho menos temor a perder la figura (¿cual?). Tampoco incomodidad a ser madre soltera o temor a perder mi independencia al vivir en matrimonio.
Viendo a mis amigos, a mi hermano, criar a sus hijitos, se me hace una tarea titánica, temeraria, enorme la idea de parir y educar un hijo: de convertirlo en un “hombre de bien”. Creo que yo no podría con esa responsabilidad. De tal manera se ha colado esa idea en mi cerebro que respondo casi fisiológicamente a ella: veo a mis condiscípulas y amigas de la secu, de prepa, de universidad, gordas o empujando carriolas y cargando biberones o recogiendo a sus retoños del kinder y pienso y siento: “¡NO! ¡NO! ¡NO!”, se me retuercen las tripas y un grito sale de lo más profundo de mí: NO TENDRÉ HIJOS.
Entiendo que debe ser gratificante y hermosísimo tenerlos, pero no creo que eso sea para mí. Mi principal argumento es que el mundo es asqueroso: un muladar y amando a ese hij@ que no tendré, no lo traeré a este mundo a sufrir o a hacer sufrir. Tampoco lo utilizaré para darle sentido a mi vida, para que me haga compañía en mi soledad ni intentaré trascender a través de él. Sé que quizá causará polémica esta idea que ha anidado en mi cabeza, pero no me importa. Estoy en mi derecho de tener o no descendencia y lo voy a ejercer. No he llegado a tal conclusión en esta semana, o el año pasado, no es producto tampoco de un capricho de adolescencia y al menos al día de hoy, sigue tan vigente y tan definitiva como entonces.
Papa don’t preach, I’ve been losing sleep
But I made up my mind, I’m keeping my baby, oh
I’m gonna keep my baby, mmm…
(Madonna, Papa don’t preach)
Esta plática viene a flote porque recientemente me enteré de dos embarazos, dos bebés vienen en camino (of course, ninguno es mío, jejeje!)
EL PRIMERO es de una amiga relativamente cercana. Hija única. Soltera. Clase media-alta. Novio fichita. Padre de edad mayor, madre moderna, de esas que te explican hasta lo del condón. No sé ni contaría los detalles de este drama (porque lamentablemente para los involucrados, lo es), sólo que estoy enojada y triste: ella tenía tantas cosas por hacer!!! (escuela, viajes) quizá todavía llegue a realizarlas, pero todo le costará más trabajo, a ella y a sus padres (ignoro si el novio se responsabilizará de algo) y este bebé que debería ser recibido con una alegría inmensa, ha llenado de incertidumbre la vida de su futura familia (su madre y sus abuelos). Yo trato de no juzgarla, pero La Idea se me encaja un poco más: NO TENDRÉ HIJOS.
EL SEGUNDO embarazo me hará tía por segunda vez. A pesar de que ya había recibido esa noticia varias veces antes, sólo una vez se había materializado en un cuerpecito que en septiembre entrará al kinder. Las demás veces nos había llenado de alegría inmediata, luego preocupación y días después, desdicha por el bebé que no llegaría a nosotros :´(
Y ahora, lejos pero muy cerca, otro bebé nacerá (si todos los pronósticos se cumplen). Y el mundo sigue siendo un muladar!!!
¡Quisiera ponerme mi overol blanco y salir ahora mismo a la calle (a pesar de que es de noche y llueve levemente), barrer toda la basura cantando el Himno Nacional, podar los árboles, despintar los graffittis, reprender a aquel conducto ebrio, apagar las luces innecesarias, regalarle una cobija a un indigente y una tarjeta para ver si le consigo trabajo, depositarle $100 al Movimiento Azteca, sonreirle al chofer del taxi, curar a ese perro atropellado, bajarle al refresco, leer ese libro que tengo abandonado desde hace un mes, quitarle la coraza del miedo a mi corazoncito de cacahuate y arrojarla a aquel contenedor de basura anaranjado, sostenerle la mirada a ese chico que me observa a través de los sucios vidrios de un viejo camión de pasajeros.
Pero sobre todo, quiero detenerme un momento y dar las gracias por ese pequeño milagro del que me enteré hace unas horas. Había vestido mis días de negro y fucsia (mi cumple tiene en mí el mismo efecto que el Año Nuevo en el resto de la humanidad: reflexión, replanteamiento de metas, melancolía).
Pero hoy me he vestido de blanco.
NO. NO. NO. No tendré hijos, pero tendré un sobrino más.
Gracias a Claudia y al futuro bebé, debo decirte Chomsky, que he elegido mi alternativa.
He elegido tener esperanza.
- ya hay trece comentarios
- Deja el tuyo
- no hay referencias a este post




y de quien van a ser amiguis mis futuras hijas??
noooo!! me niego a aceptar tu decision!!! :D
Me recordaste un chiste .. seré breve: Un burocrata esta buscando secretaria, entrevista a una que esta buenisima, despues del examen vienen las preguntas de rutina, el burocrata se decide a contratarla, esta buenisima, ¿no lo dije ya?. El le pregunta, esta disponible para trabajar altas horas de la noche??. Por supuesto, le responde. Perfecto, va ganar 10mil pesos … es ustde casada?? … No…. va a ganar 15 mil pesos .. tiene novio?? … no … le voy a pagar 20 mil pesos …. pero licensiado!?? no concibo!!! … 30 MIL PESOS!!!!
tan tan