Hay una parte de mí que todavía no se la cree por un montón de cosas interesantes que han pasando últimamente para quien esto escribe.
Algunas de ellas finalmente se han venido abajo (como un curso de pintura que tomaría en el Museo de la Alhóndiga, el cual finalmente se canceló), pero otras… (espero que no).
Entre ellas está el hecho de que vendrán a dar un concierto, dos de las mejores “bandas” que hay en mi particular universo musical: Nortec Collective y Sussie4. Ambos, son dos de los más claros exponentes de la nueva corriente electrónica en México. Ya hablé anteriormente de cuanto admiro estas agrupaciones aquí y acá. Tons, que se presenten juntos, wow, no sé, hace que sienta que se están alineando los planetas… juar juar.
Aunque hice un esfuerzo por ir a sacarle una foto al poster gigante que hay en Pastitos (está padrísimo), pero no pude. Aunque eso no quiere decir que no vaya a poder. :P
Pero yo ya estoy lista para asistir… ¿Alguien de ustedes podrá ir? Si es así, sería fantástico ir “en bola”. ¿Me mandan un mail? (lafamosax en Gmail.com). Más información sobre el concierto, aquí.
La prueba
¡¡Ayyyy Dios, no puedo esperar!!!1111 :D
ACTUALIZACIÓN (31-mar-07). No, no, no, nooo manchen! Estuvo de lujo el concierto. Snif, nomás me acuerdo y me dan ganas de llorar, brincar, cantar y levantar mi brazo otra vez, jaja… Más impresiones… En un comentario aquí mismo. :D
A propósito del 18 de marzo, que acabamos de celebrar el 69 aniversario de la Expropiación Petrolera, pero también nos avisaron que sólo llegaremos al aniversario 78 y luego ya no tendremos nada que celebrar, me acordé de una anécdota que mi padre me contó acerca de eso…
Mi abuelo tenía 27 años en 1938, y a él le tocó estar presente cuando “El Gobierno” (así, con mayúsculas, al menos en ese tiempo), pidió ayuda económica o en especie a todo el pueblo de México para hacerse de recursos y nacionalizar el petróleo. Me imagino que se les otorgó una indemnización multimillonaria a las empresas extranjeras que entonces manejaban el petróleo. Bueno, mi abuelo le contó a mi papaito que a él le tocó ver que El Gobierno puso unas oficinas provisionales afuera de la iglesia local (esa misma donde dos años antes hubo una matanza entre maestros socialistas y católicos fanáticos) y estaban recibiendo dineros y todo aquello que la gente pudiera donar, fueran centenarios, ganado, maíz, frijol, chiles… lo que la gente pudiera. No sabemos si mi abuelo cooperó (eran muy pobres, como la inmensa mayoría entonces, ¿entonces? ja!), pero sí vio que mucha gente acudía a donar.
Por eso coincido en que el petróleo es mío. Y tal vez tuyo también. Digo, si tu abuelito se mochó. :P
Lo que me sorprende es que el gobierno de aquel entonces haya tenido tal credibilidad que la gente iba de buena gana a dar lo poco o mucho que tenía (confiando en que sería bien aprovechado). Me pregunto si hay alguien, ahora, en este momento, que paga sus impuestos con gusto o que confía de esa manera en el gobierno.
Yo quisiera confiar, pero no puedo. :(
Pues con la novedá queridos lectores, que estoy dando a conocer una parte de mí , de las pocas que posiblemente (aún) no revelaba en la red.
Adivinó usté, mi dulce y seductora voz. Juar juar.
Mis queridos amigos de El Peor Blog, Niquelote y MarioB me invitaron a podcastear en el interesantísimo aunque injustamente titulado El Peor Podcast.
Yo estoy como el famoso “Gober precioso”, en el que afirmo que esa voz no es mía. Bueno, sí es mía, pero no es mía. Se parece pero no se oye como yo la recuerdo, ¿¿sí me entienden?? Vengo a ser una especie de “blogger preciosa”. Jaja, bueno, hablamos cosas muy nuestras, muy de la onda de los bloggeros (que tenemos un blog), pero igual puede ser interesante para todos aquellos que regularmente pasan por aquí. Conocer la forma en como digo “ok” (o sea “ya estuvo la calabaza”) y como ha pasado el tiempo desde que las chicas enseñaban las bubies por una cuenta de gmail (a mí me la regalaron sin ese requisito). Jajaja. Bueno, basta ya de palabras y vayamos al relajo…
Vaya usted, corra a escucharlo, a través de este link.
Se agradecen aquí o allá también, los comentarios…
Si vas a cocinar para una sola persona, un kilo de CUALQUIER COSA es demasiado. Sea pollo, brócoli, fresas… Es un exceso, créeme!
Las únicas excepciones quizá sean azúcar, sal y… no sé, algo que se me escape por ahí pero que se conserve meses.
Espero hacer caso de este consejillo. Me ahorraría muchos pesitos y regaños a mímisma a la hora de limpiar el refri… :S
Estoy feliz en mi chamba.
Estos días han sido moviditos, pero cada vez me siento más en mi ambiente… Ya tuve mi primera pelea con una compañera. Fue por una insignificancia y tuve mi parte de culpa (supongo que estaba defendiendo “su territorio”), pero… me dicen los demás que antes le aguanté mucho (porque todos la odian). El clima laboral se enrareció un poco pero espero ser lo suficientemente inteligente para que eso afecte mi trabajo.
Ya he llevado mi plantita acuática a mi escritorio y (después de mucho insistir) me dieron llave para un locker, donde comienzo a acumular chucherías. :P
La mejor parte de todo fue ayer, cuando mi jefa solicitó mi ayuda con caracter de urgente. Necesitaba algo sencillito en Excel, una nimiedad, pero creo que resolví su problema de manera rápida y eficiente (OTSSSS). Y recibí (y sentí) su sincero agradecimiento. “Era lo último que me faltaba para poderme ir, muchas gracias”. Jeje. De nada jefaza de mi vidaza.
Sin embargo, espero eso no afecte (aún más) la relación que tengo con la persona que mencioné arriba (se supone que ella es la secre, se lo debió pedir a ella, pero ME LO PIDIÓ A MÍ, ¿qué podía hacer?).
Recuerdo que en la uni alguna vez llegué a imaginar que haría algo como esto. No podía pensar que tarde o temprano aterrizaría finalmente ahí. Claro que estoy en una posición muy discreta pero… ¿Quién sabe? Se vale soñar. :)
Soy una mujer fatal, lo confieso.
Bueno, una mujer de pensamiento fatalista, más bien… Ojo, no pesimista, sino que trata de vivir intensamente los días, los acontecimientos, las emociones…
Esa manera de ver la vida se ha acentuado los últimos meses. A veces uno cree que llegará a anciano, que te sentarás en el solecito a que se te calienten los viejos huesos… Pero quizá eso no ocurra así. Incluso, si llegas a los 76 años, como dice Eddy Murphy en El Gurú “serán 76 primaveras, 76 navidades, 76 cumpleaños… Visto de esa manera, no son tantos…” y sí, tiene razón.
Desde hace unas semanas han ocurrido varios eventos en mi familia que estuvieron a punto de ser trágicos. Gracias a Dios, no han pasado de ser meros sustos (muy grandes sustos). :S
Esta vez la libramos, pero… a la otra, quien sabe!
Hace algunos días un compañero de trabajo perdió a su padre en un accidente muy cerca de la empresa. Desde las ventanas vimos cómo pasaban las ambulancias y teníamos curiosidad por saber qué habría pasado. Cuando nos enteramos, nos entristecimos mucho. Lo peor fue la forma en cómo se enteró nuestro compañero. Brrr, de la peor forma posible… :’(
La vida es tan frágil. Y muchos viven con la idea de que todo es tan aburrido, o peor aún… que se merecen todo lo bueno que les pasa. Ven los días pasar lentamente y sin atesorar nada. Siempre esperando que el futuro será mejor.Pero pocos viven el presente. O tratamos, pues…
Mmm, ando muy pensativa estos días. No quisiera desaprovechar mi tiempo.
SE SOLICITA GURÚ
Hace algunas semanas escribí sobre mi frustración porque la cadena de centros comerciales más famosa de México, la Comercial Mexicana, me había rechazado para una posible tarjeta de crédito (con lo cual se llevó a Bancomer entre las patas). Bueno, pues…. mi desquite ha sido ya no ir a comprar a la comer… mejor compro en otro lado…
Esto es particularmente difícil tomando en cuenta que es el único centro comercial “grande” en esta ciudad (tiene dos, una comer “normal” y una Mega). Pero con todo y todo, inconscientemente he preferido ir a otras tiendas más pequeñas a dejar mis pesitos.
Si la Comer no quiere mi dinero, yo no quiero dejar mi dinero en la Comer
Así de fácil.
Después de todo, con las nuevas responsabilidades que tengo, eso se ha reflejado (poquito) en mi sueldo, jaja. Y definitivamente soy de las que les gusta comprar!!!
La verdad, me da un poco de lástima, como dije aquella vez, la tienda perdió a una buena clienta…
Ahh, claro que también fue culpa mía. Como seguramente imaginan, la tienda pide cierta documentación, entre ella, un comprobante de domicilio… Yo no tenía en ese momento, así que llevé el único que tenía: el recibo donde el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de la ciudad me informaba que estaba cortando el agua por falta de pago…
¿Así o más estupidita?
A días en que me siento una mujer brillante. Pero luego mis actos me demuestran con creces toooodo lo contrario. :-P