Con la novedá, querido público lector, que la idea que me tenía secuestrados los pensamientos desde hace meses, se ha concretado:
¡YA TENGO COMPU EN CASA!
Para lo cual había pensado informar que tendré más tiempo para escribir, publicar fotos, postear, msn-ear, ect. Pero luego resulta que pedí (y se me concedieron) mayores responsabilidades en el trabajo. Así que… creo que regresamos al mismo punto que la otra vez.
Pero ahora habrá una diferencia. Quizá escriba yo en sandalias, con el pelo revuelto y sin haber lavado mis dientes. Jaja. Claro que ustedes no lo notarán (¿o sí? ¿sienten mi aliento de dragón hasta allá?) Ja. :P
Soy una persona educada en la idea de trabajar duro, en la cual la meta no es el tener, sino el disfrutar el camino. Entonces, siempre he manifestado cierto desdén por las cosas materiales. Por eso tenía un empleo relativamente mal remunerado, porque no me seducían las “cosas” del mundo moderno. Jaja, aclaro, no es queya lo hayan hecho. Pero da cierta libertad el tener algo como esto que yo deseaba tanto. Aunque eso de la libertad es… un arma de dos filos.
Por ejemplo, el efecto iPod entre la gente. A mí me da la impresión de que es una especie de… droga?? No sé, una forma de evadirte de la realidad. Vayas en el transporte público, en el auto, caminando, corriendo, pedaleando… Todos en su rollo, en su mundo, sin fijarte, sin notar siquiera lo que ocurre a tu alrededor, toda tu atención puesta en lo que sale del aparatito ese (y sus similares). Entiendo que los gritos de los niños, las pláticas intrascendentes de los de al lado, la cumbia a todo volumen del chofer no es algo que provoque la curiosidad, pero a veces siento que esto nos aisla del resto de la gente. Nos impide apreciar lo tangible, el mundo real. No sé, es algo en lo que pienso continuamente (especialmente ahora que no puedo usar mi reproductor de mp3, jeje).
Es algo extraño. A pesar de ahora tener mi hermosísima laptop, tampoco quiero atarme a ella. Por ejemplo, mi día libre, no quiero pasarlo frente a la compu (como los otros seis). Pero heme aquí. Agh. Pero ya me voy. :)
Sólo entré a presumir mi juguetito nuevo, tengo unas fotitos por ahí, se las muestro luego. Es que ahorita voy a cepillar mi cabello, a ponerme zapatos y a lavar mis dientes (jaja, es broma). Voy al cinito. ¿Cuál película? Aún no lo sé, quizá sea Rocky Balboa (síiiiiii, me llevaré haaartos kleenex).
Alex me comentaba el otro día que no podía imaginarme llorando al grado de mojar el cuello de mi chamarra. Le expliqué que soy capaz de llorar por un regular periodo de tiempo sin soltar mocos (si la lloradera tiene caracter emocional). Y no secaba (esa vez) mis lágrimas porque iba a hacer muchos movimientos, mucho escándalo. Así que simplemente las dejaba fluir. Jaja. Am I a freak? Yeahp, lo sé desde hace años.
En fin, espero organizarme y tener tiempo para escribir y para postear (para mí, son dos cosas diferentes).
Sí, encuentro un gran placer en tener este cacharro. :)
ACTUALIZACIÓN (12:55am)
Dentro de unas pocas horas volveré a ver a mis amigos de la uni. Tengo casi medio año sin verlos y casi sin hablar con ellos. Bueno, en navidad y año nuevo yo los busqué. El 14feb ellos me buscaron a mí. ¿No son chidas ese tipo de relaciones? :D
Por supuesto, nuestra relación no siempre fue así. Hubo una etapa de mi vida (de mi vida con ellos) cuando, yo, la neta, era una persona odiosa. :P
Jejeje. Nótese: era. Fueron años difíciles para mí, bueno, supongo que para todos. La transición de adolescente a joven, y lejos de la familia, bueno, algunos no lo sobrellevan tan bien, yo fui de esos. Estaba paraóica, arrastraba muchos traumas, mi autoestima estaba a nivel corteza terrestre y bueno… pese a todo, creo que era muy sociable. Jeje, me imagino que era yo como un perrillo callejero. Que anda por ahí, meneando la cola (ja!), buscando hacer amistad de todo el mundo, y también, enseñando los dientes ante cualquier “supuesta” amenaza.
Pero ellos aguantaron vara. Aún no entiendo porqué me soportaron. Bueno, creo que sí sé. Creyeron que en mí había potencial (tenía alma de mini toy, tal vez de french pooodle), jaja, no, ya en serio, creo que sabrían que iba a madurar, bajar los puños y convertirme en una buena amiga. Tuvieron razón. Yo sufría mucho, creía que la vida me debía algo, que era injusta. Y eso repercutía en todos los aspectos. Pero una vez que “paré de sufrir”, ja, por medio de un proceso largo, de años, casi sin darme cuenta estoy aquí, siendo una sobreviviente. De cada día.
Uy, por un momento puede leerse que ahora soy una especie de monja zen, que ahora se pondrá a dar consejos para brindar la paz espiritual que no encuentras en otro lado, jaja, no. Creo que sufría mucho, por todo, por cosas que escapaban a mi control. Sigo sufriendo, sigo siendo una persona hiperexagerada (JUAR JUAR!), pero he encontrado dos frases que me ayudan a escapar cuando siento que no puedo más. Las frases aplican según la etapa en la que me encuentre en ese momento:
Desde que aplico cualquiera de ellas, mi vida es mejor. Es como mi versión abreviada de los 12 pasos de AA. :P
Hace un rato platicaba con mi amigo CódigoOrión. Él está pasando por momentos muy difíciles. Hace tiempo me dijo ¿Cómo me soportas? Jaja, no lo sé. Pero creo que su amistad vale la pena. Todos tenemos malos días. Le envío un abrazo (sabes que tienes todo mi apoyo, verdad?) :)
¿Que si dejé atrás mi etapa de “perro callejero”? No, pero… considero que he tomado un par de clases en la escuela de comportamiento y lo estoy demostrando. ;-)
Mañana regreso a “mi” San Luis Potosí, en versión corregida y aumentada. Soy felí.
Leyendo hace un rato una nota en Barrapunto (Experimentando con neutrinos hallan cachalotes en el Mediterráneo) no pude menos que sonreír:
puefale nos cuenta: Por lo visto Sicilia esconde un paraíso de cachalotes. El instituto de Física Nuclear de Italia estaba realizando un experimento sobre neutrinos, para ello se construyó un “enorme” detector de ondas sonoras a una profundiad de 2Km, situado a 20 Km de las costas de Sicilia. El aparato detectó los sonidos de las ballenas, según parece hay sobre un centenar de cachalotes. “Los cetáceos se encuentran a más de mil metros de profundidad, donde se sumergen para capturar los calamares gigantes, la base de su alimentación.”
Y volví a sonreír leyendo los inteligentes y graciosos comentarios que dejaron. :)
Quizá la ciencia funciona así, buscas una cosa y terminas encontrando algo muy diferente, pero igual (o más) emocionante…
Jeje, sigo pensando en los comentarios, en los chicos que los han escrito. Yo podría invitar a salir a cualquiera de ellos. Seguro resultaría algo parecido a (la ciencia).
Hoy me pasó algo extraño. ¡¡Cupido me lanzó unas flechas!!
Aunque es prematuro decir que no dieron en el blanco, creo que logré esquivarlas.
Él es inteligente, divertido y… definitivamente mi tipo. Y como vienen nuevos episodios, (para mi mala - o buena- suerte) quizá no sea capaz de esquivar (el encanto).
Aquí va una frase parafraseada, que le escuché (leí en el MSN?) a mi amigui Rebba:
¿AL COCO? ¡¡A quien deberían tenerle miedo es a Cupido!!
[toque de tambor] Ja :P
Con apenas cuatro meses de estar viviendo aquí, quizá parezca pretencioso de mi parte describir la vida de los guanajuatenses (capitalinos), pero… pues ya ni modo. :-P
Al ser una ciudad de estudihambres (y burócratas), la mayoría de la gente viste, si no extravagante, sí la onda es más alivianada, más indie. Los camiones (transporte publico) tardan mucho en pasar. Sobre todo el que va a la central de autobuses (una media hora en lo que llega, se estaciona frente a la tienda Del Sol y arranca otra vez). Y luego, siempre se sube gente con un montonal de bolsas. Pero no hay fijón, todos comprenden y no reclaman que se suba un güerote con tres maletas (“pasale, papito”). Juar.
Obviamente, casi no hay bicicletas, si acaso he visto unos cuatro ciclistas en todo este tiempo. Es que las subidas están pero que si parecen penitencia!! (recordar que la ciudad está literalmente “entre cerros”).
Antes vivía en una colonia nueva, alejada del centro. Relativamente cerca había un Oxxo (tienda abierta practicamente las 24 hrs del día, con lo mínimo para una fiesta). Muy zona residencial, pero la tiendita para comprar jitomates y cebollas me quedaba como a 20 minutos caminando. ¿¿O sea??
Ahora ya vivo en el centro. Es algo bien chido porque caminando llego a cualquier lado. Jaja, falta describir como llega uno, ¿verdad? Porque las subidas y bajadas aparecen abruptamente a cualquier vuelta de esquina.
Para muestra, un botón (la calle por donde actualmente vivo):
Aspecto del piso:
Jaja, ahorita, platicando con El Portero y con mi Media-toronja, les decía que subir (o bajar) esta calle es muy, muy estimulante. Tanto la subida (uno casi arrastra la lengua hasta aplicar una capa generosa de baba a la calle, por lo cansado, incluso todavía media hora despues de llegar, siente uno calambres en las piernas); como la bajada (que es como si practicara para el Bobsleigh, ese deporte invernal donde te metes en un cochecito que viaja a toda velocidad en un tunel de hielo). Jaja. Exagerada. :P
Bueno, aquí nadie parece quejarse de lo tormentoso que es subir/bajar una calle. Lo toman como algo bastante natural.
Obviamente, el viajar en auto (o mejor aun, en transporte publico) es toda una aventura. Tomando en cuenta que casi nadie usa el cinturon de seguridad. Eso me da un poco de cosha, subirme al auto y que arranquen y tomen curvas y subidas y bajadas que casi embarra uno la cara en los vidrios del parabrisas, jaja, claro, a menos que se agarre con las veinte uñas de cualquier superficie con apariencia resistente (no, la cara del conductor no cuenta). Jaja, payasa. Sí, me avergüenza ponerme el cinturón mientras todos los demás (choferes incluidos) van muy quitados de la pena. Es que ellos no conocen mi grado de ñoñería. Ya aprenderán, jajaja. :P
En fin, no hay como conocer la ciudad que recorrerla. Y la mejor forma es siendo de los últimos a los que deja la camioneta de personal (del trabajo). Actualmente identifico muchas colonias nuevas, jaja, pero no sé llegar, en mi cabeza no está estructurado un mapa de donde están las cosas. Muuuuy apenas estoy empezando a identificar los puntos medulares de la ciudad…
Estoy llendo al cine, a los museos. Me he citado con amigas a tomar el cafecito en bohemísimos lugares. Estoy comprando los panes típicos y comiendo en los puestos de tacos con mayor renombre. Ya tengo marchanta al comprar mis verduritas. Estoy arriesgándome a tomar otras calles para llegar a donde quiero. Preguntando a los camioneros si “este pasa por…”. Jaja, incluso, estoy dando ayuda a turistas coreanos con mi ingles incomprensible!!
Juar. Estoy comenzando a volverme guanajuas (ranajuatense). ¡Ya estaría de Dios! :P