LOTERÍA!
Ajá, lotería. Me siento como si hubiera ganado el premio mayor.
Al momento de escribir esto, estoy lejos, muy lejos de donde siempre. Ah ¿Por dónde empezar?. Bueno, no tengo mucho tiempo, así que esto va corridito…
Dejé mi SanFe querido. Ahora estaré viviendo en Guanajuato capital. Encontré un empleo muy interesante. Y no sólo es el empleo. Es mi vida. Si uno es (también) lo que hace, wow! No sé… Lo siento, no tengo ganas ni tiempo de ponerme a pensar en la mejor manera de escribir este post. Sólo quiero compartir que estoy muy entusiasmada. Voy a poder hacer muchas cosas que antes no podía. Es decir, retomar mis clases de inglés, voy a tomar cursos de programación, quizá (re)tome las clases de violín… O quizá sólo me tire de panza a ver las nubes pasar en Pastitos.
Sé que esto va a repercutir en la forma y los tiempos en que escribo. Espero sea para bien. Sí, creo que será para bien. Estoy muy ilusionada sobre el futuro. Estoy viviendo intensamente, digo, antes también lo hacía pero ahora es… diferente…
Ahorita quería seguir navegando y visitando blogs (los tengo a todos muy abandonados) pero aún no conozco bien la ciudad, ya es algo tarde y me da mello que me salga una momia, además me duele horrible la cabeza (estos días han estado pesados). Luego me puse a responder comentarios en mi album de fotos y ya no encuentro como terminar aquí. Sólo agradecer por todo lo bueno que me está pasando.
Gracias a todos aquellos que me recibieron el currículum, que trataron de ayudarme a dejar pronto el clan de los desempleados, a los que estuvieron preguntando por mí y a los que han pasado por aquí.
Y ya me voy porque mi cabeza va a reventar y luego ¿Cómo limpiamos el teclado y todo-lo-demás? Arrivederci. :)
Lunes 4:47 p.m.
Por alguna conjunción astronómica que se da cada 163 años, MarthaX arregló su cajón de zapatos. Después de algunos estornudos, saca una caja… Maravillada, la abre: ahí están, esos preciosos zapatos morado metálico. Recuerda que los compró hace cuatro años, se los puso sólo una vez: en la boda de un pariente. Eran demasiado altos, demasiado extravagantes… Pero ahora no se lo parecen tanto. Es más, se da cuenta que son ¡la pura moda!. Decide probárselos (está segura de que existe una poderosa razón para no haber usado esos lindos zapatos). Después de unos cuantos pasos, recuerda. Esos zapatos son medio punto más pequeños de lo que necesita. Decide ponerlos a remojar algunas horas, escurrirlos y volver a probárselos.
Martes 7:52 a.m.
Después de haber dejado escurriendo los zapatos una noche antes, MarthaX se calza con rapidez los morametálicos y literalmente corre a dejar a su sobrina a la escuela. Los zapatos están helados, pero ella soporta las seis cuadras de ida y regreso. Ella está feliz. Tiene un par de modernos y altos zapatos. :)
Martes 9:43 a.m.
MarthaX descubre con tristeza que no podrá usar ese día los morametálicos: a uno de los tacones se le cayó la tapa (la parte donde termina el tacón y que sufre normalmente el desgaste)y ni siquiera sintió la diferencia de altura. ¡Es que era tan tarde! ¡Y la mochila de primer año es taaan pesada!
Martes 18:31 p.m.
El Sr. Zapatero tuerce la boca. El Sr. Zapatero ve a MarthaX acercarse llevando una bolsa negra en la mano. El Sr. Zapatero SABE que contiene. El Sr. Zapatero acaba de entregar un par arreglado a esta misma mujer apenas la semana pasada y ya la tiene enfrente otra vez…
MarthaX_redescubridora-de-lo-in: ¡Buenas tardes oiga! Con la novedá de que le traigo otro par. Sí, adivinó, las benditas tapas.
Sr.Zapatero-artesano-resanador: Err.. Buenas. Está bien. Déjeme verlos…
Por alguna extraña razón, después de comprar zapatos, nuestra chica consentida debe llevar a arreglar sus zapatos. A veces, a la tercera puesta! Esto la ha llevado a sospechar que existe un compló entre las fábricas y los zapateros. Los primeros, ponen tapas muy lindas pero defectuosas y después le vende al zapatero las tapas resistentes. Pero lo extraño de todo esto es que existen otras chicas que no sufren por eso. Es decir, no sufren la vergüenza de llevar sus zapatos a arreglar tan pronto los estrenan. Ellas son del tipo de mujeres etéreas que caminan sobre el empedrado suavemente, casi como si… volaran. Otras, nosotras, del tipo que caminan como si oyeran todo el tiempo La Marcha de Zacatecas (tatata-tán, tatán, tatán, tararantantán). Y adiós tapas (y elegancia). :P
MarthaX_redescubridora-de-lo-in: ¿Entonces? ¿Cómo ve? ¿Tienen arreglo? Es que la forma del tacón es algo extraña…
Sr.Zapatero-artesano-resanador: Sí, pero… no se apure señito. Se los tengo el sábado.
MarthaX_redescubridora-de-lo-in: El sábado… Mmm… Está bien. Gracias.
Sr.Zapatero-artesano-resanador: Ande, me dio gu$$$to verla. Adiós.
Quien esto escribe hubiera deseado “reestrenarlos” el viernesín, pero… Ni modo. Con que los reestrene pronto, está bien.
Como digo, me da pena llevar mis zapatos nuevos a arreglar. El Sr. Zapatero podría pensar que compro zapatos demasiado baratos (lo cual, en parte es cierto, jeje), pero luego recuerdo que incluso un personaje que dicta moda, Carrie Bradshaw de “Sex and the City” llevaba a arreglar sus “Manolo Blahnik”. En uno de los capítulos, hace berrinche porque su zapatero remendón clausura el changarro y se lleva sus zapatos, jeje, lo bueno es que yo uso puros “Juanita Martínez” eso sí, orgullosamente de León, Gto. Pero volvamos al drama de este post:
MarthaX_redescubridora-de-lo-in: Buenas tardes. Vengo por mis zapatos morados. Les faltaban las tapas… también. Bueno ¿ya los tendrá por ahí?
Sr.Zapatero-artesano-resanador: Sí, como no. Aquí están. (Los zapatos están relucientes).
MarthaX_redescubridora-de-lo-in: Ahhh, que lindos, muchas gracias. ¿Cuánto le debo? (queriéndose hacer la graciosa, añade) ¿Lo de siempre?
Sr.Zapatero-artesano-resanador: Así es.
MarthaX_redescubridora-de-lo-in: ¡Perfecto! Aquí tiene. (Sale con una sonrisa entre morada y metálica) :)
Sr.Zapatero-artesano-resanador: ¡Hasta pronto!
MarthaX_redescubridora-de-lo-in: (pensando: ¡Hasta cree! ahora sí voy a pisar suave y estéticamente).
Al llegar a su casita de cacahuate, MarthaX se quita sus tenis, se quita las calcetas de rayas de colores y se “sube” literalmente a los zapatos. Las tapas nuevas han agregado unos 3 milímetros más a los tacones, que quedan a unos 7.5 cm del suelo.
MarthaX se enfrenta nuevos retos: no desgastar sus tapas, pisar como si estuviera a punto de bailar un vals, manteniendo el equilibrio y aún, sonreír.
Como dice Cameron Díaz en In her shoes :
(Unos) zapatos así no deberían estar encerrados en un clóset. Deberían tener una vida de escándalo y de pasión…
Y como que me llamo Martha que voy a dárselas. ;-)
No puedo saber lo que pase en la vida de cada uno de los que puedan llegar a leer esto, pero quizá alguno de ellos algún día vaya a un safari (sea en pleno corazón de África, sea en pleno corazón del Estado de México). Previendo que les pase lo que a Montserrat Oliver o algo peor, me vino a la cabeza algo que leí en un libro, no recuerdo el nombre ni el autor ni la trama ni nada. Sólo me quedó muy grabado el consejo que uno de los personajes le daba a otro:
Si te enfrentas a un león, no corras. Si te quedas quieto, tienes UNA probabilidad entre mil de sobrevivir. Si corres, no tienes ninguna.
Brrrrr… :S
Esto y lo de la muerte del Cazador de Cocodrilos, nos recuerdan que los animales nunca pierden su instinto salvaje.
Esta fue un cápsula de LFX: un servicio a la comunidad (humana). :P
El jueves pasado fue un día en verdad extraño.