Inserte aquí fanfarrias para los burócratas que agilizaron su trasero y enviaron mi cheque el día de ayer (firmado desde el día 23 >:{ ).
A las benditas 11.30 de la noche lo estaba recibiendo y firmando y unas doce horas después, cobrándolo. Ahh! Que feliz fin de año tendré! :)
Muac! BESOS A TODOS LOS BURÓCRATAS!
Fael muy amablemente me invita a compartir mis películas favoritas…
Ya he mencionado que me encanta el cine pero no me apego a las reglas ;) ni discrimino…
Mi lista:
Y las que se agreguen…
JEJEJE, INOCENTE PALOMITA que te dejaste engañar…
3,6,7 - No las he visto, espero verlas algún día…
1 - Me aburre
8,10 - No las he visto, no se me antoja verlas
5,9 - Basura!
4 - Demasiada miel
2 - Incomprendida
Ahora sí va la buena:
Son las primeras que se me ocurrieron. He cumplido, fael. :D
Feliz día de los inocentes. Y recuerden, HOY NO PRESTEN NADA especialmente dinero. :)
Su nombre era Martha, pero tuvo más nombres de los que se enteró. Unos los creó ella misma: eran sus nicks y apodos. Otros se los asignaron sus amigos y conocidos, incluso sus enemigos.
En junio próximo habría cumplido 28 años. El día de ayer, a las 3:18 de la tarde murió instantáneamente, al ser atropellada por una camioneta Liberty de modelo reciente, conducida por un adolescente recién llegado de la Unión Americana y sin licencia de conducir, mientras pedaleaba a su casa, saboreando los tamales recalentados con los que sus papaítos la esperaban.
Martha tenía un título universitario, pero se conducía por la vida con la sencillez de una bailarina exótica.
Era sensible y considerada. Siempre tenía para sus amigos una palabra alegre aunque ésta estuviera totalmente fuera de lugar, bueno, realmente eso nunca les importó: era generosa a un grado que dolía, especialmente a la magra cuenta de ahorros que nunca pasó de la categoría de Pequeño inversionista, por lo que nunca le otorgaron una tarjeta de crédito. Esto le produjo una gran desilusión, pues tres mágicas cifras que el plástico contenía podrían haber resuelto muchos de sus dilemas existenciales…
Martha amó y fue amada, quizá nunca de la forma en que ella hubiera deseado (nunca le fueron revelados secretos de estado, como para hacerle honor a su nick favorito: Martha Hari), pero fue una persona feliz.
Azotada, pero feliz.
Melodramática, pero feliz.
Obsesiva-compulsiva, pero feliz.
Err… err… Ella fue una mujer orgullosa de su país, de su pueblo, de su familia, de sus gelatinas de caja y sobre. No toleraba a los intolerantes y menos a los hipócritas aunque tuviera que convivir con algunos todos los días. Era una mujer que si no lloraba sentía morirse (el nudo en la garganta la mandó a la sala de urgencias en dos ocasiones), que odiaba las imágenes amarillistas en televisión, la papaya y el suavizante de telas. Se sentía realizada tirada en el pasto viendo las nubes, comiendo cheetos y viendo fotos de libélulas. Era una chica que a la que le hubiera gustado que las cosas con el chicogalleta funcionaran; escribir un libro, adoptar un niño, plantar jitomates en su patio… Le hubiera gustado no ser tan preocupona, ser más disciplinada y un poco más desconfiada.
Días antes de este lunes negro, había comentado con su madre que prefería morir llena de planes y proyectos y no con la mirada perdida de quien espera nada de la vida y todo en la muerte. Cosa curiosa: uno no sabe el día, pero a fuerza lo habría: el 3 de enero, el 23 de marzo, el 7 de agosto, el 26 de diciembre. Un día sería el día y para tristeza de todos sus amigos, ese día le llegó.
Expresó su última voluntad en su viejo cuaderno literato Scribe profesional (lo que anteriormente era su libreta de inglés en el Harmon) dejando su ropa a la Beneficencia, su computadora sus hermanos, su camarita a sus primas, sus papeles de colores y demás chucherías a sus sobrinas, la custodia del Señor Pérez a su mamá y el Blog… El blog se lo dejó a quien lo vió nacer… A las fuerzas de la virtualidad.
Lo que es gratis, fácil viene y fácil se va.
Este blog termina una etapa. Gracias por acompañarnos hasta aquí.
A ella le hubiera gustado tanto que así fuera…
UPDATE: FIN DEL CUENTO ¬.¬
Mi navidad no. 27 (22 que puedo recordar) será especial como siempre. Claro, me espera mucho trabajo mañana, porque trabajaré media jornada y luego en casa uff! Pero, sólo es una vez al año, así que no me fastidia.
Es una linda época. Algo deformada por el consumismo, claro, pero eso depende de cada quien. Para mí sigue teniendo su pureza de siempre. :)
Quiero que haya algo en mi corazón y en mi mente, y que estos días no sólo sirvan para comprar regalos y tener una rica cena en casa. Pienso que como persona religiosa, lo que celebro es más trascendente. Por supuesto, no todos estarán de acuerdo conmigo, pero, bueno, eso no significa que no arda de buenos deseos para toda la humanidad (incluso los burócratas que no liberaron mi cheque, snif).
Un abrazo para aquellos que pasarán una navidad todo menos alegre, por razones económicas, materiales o familiares, como los damnificados de Chiapas, aquellos cuyo padre perdió el empleo, incluso aquellos que perdieron un ser querido en días pasados.
Ánimo, las cosas mejorarán.
Aquí dejo besos de sabores: ponche, atole, café y si llegaron temprano podrían encontrar unos de tequila. ;)
Los veo luego…
Desconfío De la gente que me escribe:
Que tengas una FELIZ NAVIDA Y AÑO NUEVO…
Ajá.
Un año lleno De feliciDa.
Y prosperiDa también, no?
También me irritan los que se mueren De ganas De convivir con los viejos amigos y cuanDo uno pregunta ¿CuánDo? Ellos responDen: El Día que quieras. Bueno, me llamas?
¬.¬
Pero sobretoDo, Desconfío De mi fuerza De volunta: en próximos y festivos Días, no DuDo que flaquearé sino toDo lo contrario… :S
Estoy estrenando blogs, bueno… No tanto como yo estrenar, sino amigos míos.
Mis compas de El peor blog estrenaron hace algunas semanas La Sociedad de los Blogueros Muertos, Reflexión Caótica de un Espíritu Aferrado. Como decía, ya tienen tiempo, pero como soy una egoísta y mala persona, no quería hablar de ella hasta que hubiera publicado algo ahí - me invitaron muy amablemente a participar y no me llegaba la inspiración… - Snif.
Bueno, al fin he escrito algo especial: Sin darme cuenta un post de esos raros que medio son poesía, medio chiste, medio anécdota personal…
También, otro amiguísimo, comentarista frecuente de LFX, se ha decidido a crear su propio blog: Código Orión … ENHORABUENA!!
Recuenden, LFX recomienda visitar La Sociedad de los Blogueros Muertos y Código Orión
Recorriendo el pueblo cotizando un pastel de boda, me di cuenta de una cosa:
Sanfe no parece tan pequeño cuando andas de transeúnte y calzas botas altas. :S
Sigo tristona.
Después de una semana de cuidados intensivos, lamentablemente ayer tuve que llevar a sacrificar a mi coneja. :(
Ya hace tres meses había intentado posponer la terrible desición, pero pese a que en casa los bandos estaban divididos, tomé la difícil decisión de… obligarla a descansar.
No se que fue más difícil, si oír los argumentos del veterinario de que todavía se podía combatir la infección; cuando finalmente le aplicó la inyección y yo sujeté la cabeza de la conejita y ésta me lamió los dedos, oír las campanadas de las tres de la tarde mientras ella agonizaba o regresar a la oficina y actuar como si nada hubiera pasado…
No tiene caso seguir pensando en ello, sé que tomé la mejor decisión.
Pero eso no me da ningún consuelo. :’(
En fin, ya ni modo…
Esperemos con esto concluya la Drama Semana en su blogsillo de bolsillo…
Querido lector:
Usted dispense.
Pero si no hago drama cada cierto tiempo, como que me salen ronchas…
Llevo nueve minutos tratando de comenzar esta anotación.
¿Por donde empezar?
No sé.
Déjenme contarles que a medio día estaba platicando con Paco Trovas que en mitad de una agradable charla hizo (como otros) La Pregunta:
Y… ¿No piensas emigrar?
Rayos. He ahí otra vez la pregunta del millón.
Y pensar que sólo tengo respuestas de a siete pesos… :(
Sí, lo he pensado.
Mucho.
Aquí No money, no movies, no guys… I wanna die.
Pero me pasa algo curioso: cuando sueño que vivo lejos de Sanfe, en una ciudad (entiéndase León, San Luis Potosí, la-que-sea) siempre se deforma en pesadilla.
La ciudad siempre está sola. A veces despierto con prisas porque se me hace tarde y al abrir el refrigerador está mohoso y apestoso. Otras veces las sillas del comedor miden tres metros. El cielo siempre está nublado y parecen ser las seis de la tarde, esa hora tenebrosa en que no es día ni noche. Los autobuses del transporte público pasan con extrema rapidez y no me recojen. Y yo tengo que ir caminando con prisa, doliéndome el chamorrín. Incluso una vez venía un río de gente en sentido contrario. Y sólo veía mis manos tratando de avanzar sin lograrlo. Otras más, los autobuses pasan tan rápido que me chispean del agua de lluvia, de esa agua puerca que se acumula en las alcantarillas. Por supuesto, la mayor parte de las veces, estoy extraviada y no hay nadie a quien preguntarle donde queda mi nueva casa.
Ahora que hago memoria un par de veces me recuerdo soñada con mi aspecto a los nueve años: vestido azul y blanco con florecitas bordadas, calcetas blancas de holanes y dos lindas coletas amarradas por relucientes listones: la viva imagen de la ñoñes. Llevo varios de currículos bajo el brazo, dentro de maltratados folders color crema.
Pero siempre camino con miedo. Me siento desgraciada porque ese lugar no es para mí. Porque estoy sola, porque no conozco a nadie. Cualquiera que se me acerque puede ser un violador, un ratero, un defraudador, un traidor en potencia…
Aquí tengo calidad de vida pese a mi sueldo risible - le respondí a Paco.
Y sin embargo, cuando camino por estas calles, me digo a mí misma que debo abrir bien los ojos, grabarme cada sabor, cada sonido, cada vuelta de esquina, cada rostro detrás de los puestos de churritos, de gelatinas, de muebles… Mis días aquí están contados. Y Sanfe no guardará esta expresión para siempre sólo por mí.
Pese a que tengo todo (familia, amigos) tengo nada. No tengo futuro… O quizá deba decir, que el futuro que me espera, no es el que yo quiero. El futuro que siempre soñé, desde niña, hace cinco años que es pasado. Tengo que inventarme un nuevo futuro. Y tengo miedo. Terror.
De mis minúsculos conocimentos profesionales, de mi absoluta falta de sentido común, de mi despistadés patológica, de mi ingenuidad peligrosísima, de mi idealismo barato. De dar la pantalla de ser una persona muy preparada, para descubrirme como una farsante después… Temo no sobrevivir en La Ciudad.
Pero a pesar de todo, quiero demostrarme que las sillas de tres metros sólo aparecen en los cuentos y las pesadillas. Que ya no uso calcetas de holanes. Que si ya estuve siete años fuera y sobreviví, puedo volverlo a intentar. Y si no, una tortería, una pequeña fonda me espera en Colima… “¿Quiere sus dos tortas con todo? ¿Quiere Coca o de sabor? ¿El lavamanos? Ah, sí, como no, queda allá mire…”
Ahora me duele un poco la cabeza y toy moqueando.
En alguna parte de este blog debo haber dicho que tengo corazón de pollo. Eso es: no soy sensible. Sólo tengo corazón de pollo.
Hoy tuve un día terrible en el trabajo.
Mañana hablaré con mi jefe sobre lo que quiero, lo que espero, lo que necesito para cumplir las expectativas que tanto él como yo teníamos al contratarme, antes de que pele gallo. Antes de que le dé una actualizada a mi CV. De darme cuenta de que no batallaré para dejarlo de una sola hoja.
Por lo tanto y aunque ya suene a disco rayado con retahila de declaraciones que a nadie le importan, le tendré que poner pausa a mis conversaciones por msn y gtalk.
Y si de por sí espaciaba mis visitas a sus blogs, dispensen ustedes.
Es que (con miedo y todo) estoy tomando las riendas de mi presente.
Besarnos como nos besamos, me provocó un largo, largo circuito.
Venía distraída, por eso me cacharon.
- Por favor, señorita, por favor, reaccione
- ¿Qué? ¿Cómo? - me despabilo.
- Su licencia por favor
- ¿Licencia? Oficial… No tengo licencia.
- Mmmm, no, pos ora sí que se metió en problemas señito. A ver pareja apunta: ojos extraviados, velocidad mínima, expresión tristona, señas de haber llorado, manos en los bolsillos que impiden maniobrar en caso de accidente, pensamientos oscuros, suspiros ruidosos… Definitiviamente debemos aplicarle el MELANCOLÍMETRO.
- Naaaaa ¿Cómo cree oficial? Mire, si ya hasta me brillaron los ojitos, ire ¿ve el tamaño de mi sonrisa? si hasta se me hacen hoyuelos en los cachetes. Ire, ire, le pongo la música que venía oyendo? Es de una tipa llamada Milky, me gusta la de….
- Señito, ya la cachamos ¿Para qué se hace?… A ver, aquí tiene su multa.
(leo aprisa)
* Pasar 2:45 hrs con su sobrina de 5 años. No olvide los lápices de colores y la plastilina.
* Sacar a correr al perro cinco noches seguidas.
* Buscar la repetición de algun episodio de La Pantera Rosa.
* Sacarse los mocos a escondidas de su mamá.
* 30 minutos de caminadora.
* Buscar el casset VHS de “Sopa de Videos” de hace diez años.
* Platicar son los comediantes que tiene por msn-amigos.
* Hora y media del Animal Planet.
* Asistir el próximo viernes a la reunión semanal de Melancólicos Anónimos.
- Pero oficial! Yo no tengo problemas con la melancolía, es sólo que esta época invita a…
- Señito, por favor, todos vimos el estado en el que iba. En serio, por su bien y el de su familia, pague la multa y asista a esas reuniones. Le pueden salvar la vida.
- Ok oficial, pagaré mis excesos… Pero insisto: no soy una melancólica!!.
No aún.
Snif, estoy que trino que coraje!!
Ash, ash, ash… de veras que que coraje!!
Recuerdan que hace dos meses brindé un cursillo de Internet a administrativos del sector escolar?
Esta vez todo salió muy mal: las computadoras no servían, nos quitaron horas de capacitación, había exceso de gente (más personas que PC’s), falsificaban firmas, incluso dejaron inscribirse a gente que nunca había usado una computadora! Oigame no, así no se puedeeeee! >:(
Aunado a esto, la mayoría de mis alumnos no se acordaban que estos mismos temas los había dado apenas en marzo pasado, por lo que volví a dar un temario idéntico al de hace seis meses. Lo cual sólo puede significar una de dos cosas: o las edades de mis alumnos realmente son un obstáculo para que aprendan o mis técnicas son malas y soy pésima maistra. :(
Pues será el sereno, pero todavía es día que no me pagan. M E G A S N I F !!! :’(
A ese cursillo le heché muchas ganas, puse todo mi empeño. Por esa razón abandoné mi rutina de ejercicios y mi dieta (estaba fuera de casa todo el día) y mi relativamente calmada vida se transformó en vida citadina. Me desvelé dos o tres noches preparando la clase y toda la cosa. Aunque uno de los señores que fue capacitado, me dijo un montón de cosas que me decepcionaron mucho: que sólo tomaban el curso para subir en el escalafón, que era mero requisito para ellos, que para que me clavaba tanto.
Eso me dio mucha tristeza. Yo enseño con la misma pasión con la que aprendo. Veo a la Internet como la única herramienta capaz de brindarnos la utópica igualdad entre seres humanos. Para que luego venga un tipo a mitad de un curso, hechándome en cara que me lo tome demasiado en serio. Snif.
Bueno, en El Escalafón hallará su suerte ¬.¬
PERO NO ME HAN DADO MI CHEQUESITO!! Búuu!
El pretexto que me dan, es que la oficina que coordinaba eso (desde León) fue descentralizada, repartida, despanzurrada. Y la que tomó las riendas, trae un papeleo que para que les cuento.
Lo peor de todo saben que es?? En plena era de la Web 2.0, me han dado a firmar como seis veces los contratos (apenas la firma, imaginen pa’ la recepción del cheque, no marcheeen!), mismos que ha sido necesario ir a recoger personalmente a la vecina ciudad de León!!
Bueno, los chavos que me contrataron, representantes de esa ineficiente oficina son los que reciben mis duros reproches: cómo es posible que no se los envíen por email? Que los impriman aquí!! En sanfe tenemos computadoras, impresoras e internet, saben? (juar!)
Nada más para que se den una idea: la mañana del sábado pasado, me dieron a firmar seis juegos del contrato (tres por cada curso). Un aproximado de 48 hojas membretadas de excelente calidad. Valieron queso, pero yo sin saberlo, me largué de fin de semana con mis amigos de SLP pateándome un buen de mi quincena, que al cabo, ahora sí ya se habían llevado los contratos definitivos. El domingo en la noche (9.30) me estaban esperando en mi casa: resultaron con errores y tuvieron que ir de nuevo a León por ellos (ajá, en domingo!!). Volví a firmar cerca de 40 hojas. Luego, ayer lunes, otra vez, otras 6 hojas (escribieron mi RFC mal).
QUE CORAJE!!!! PERO QUE CORAJE!!
Yo esforzándome porque mis adultos alumnos sean capaces de enviar archivos adjuntos por email, y unas viejas mensas no saben que existen las cartas modelo en WORD para escribir el RFC una sola vez BIEN, mismas que podrían enviar por “la misma computadora” hasta un pueblo bicicletero. Y no hacerle perder el tiempo a tantísima gente, eso sin hablar de los árboles que salvarían…
Me retiro rumiando mi coraje y frustración, en una de las quincenas más pobres que he tenido en mi vida. Y pensar que en un par de días es cumpleaños de mi madre. Y unos días después el de mi padre. Y que quedé con mis amigos que regreso a SLP el próximo fin. Algún mecenas que guste patrocinar mi felicidad? … No? Snif…
Mi único consuelo es que “sólo” he recuperado un kilo de los que perdí. :(
Pero, de donde saldrá para comprar la leche descremada? y el cereal de fribra? y la mayones light?
CÚLPESE A LA BUROCRACIA DE MI REBOTE! >:{
Concebí a LFX en mayo de 2003 en un cubículo de 2 * 6 m.
A éste lo llamaba cariñosamente Mi caja de zapatos, por lo pequeño y porque casi me sentía una dependienta de zapatería.
Trabajaba de forma temporal en una empresa de telefonía celular. Mi trabajo consistía en actualizar el software de ciertos modelos viejos de Motorola y darles la capacidad de procesar mensajes de texto.
Desde que me contrataron pintaba mal la cosa. La agencia de colocaciones me indicó que me presentara la tarde de un lunes en el dichoso edificio de la empresa mexicana (es decir, la de color rojo). Llegué, toda nerviosa, para descubrir que el personal no tenía idea de que yo estaría ahí. Me dio una pena terrible y llamé a la agencia. Dijeron que efectivamente, nos habían dado la fecha errónea (a ellos y ellos a mí), pero que al día siguiente, me presentara y no tendría problemas. Ese martes regreso al Edificio rojo y de nuevo no estoy “programada” como empleada. Ahí sí me sale lo Elena y pego carrera a deschongarme a la de la agencia, quien toda apenada reconoce que de nuevo les dieron mal la información, pero que regrese una tercera vez, por la tarde, y ahora sí ya sabrán que hacer conmigo.
Ajá, esa tarde llegó una persona de Motorola, quien me brindó una capacitación de 35 minutos, me dejó una laptop en consignación y un mar de dudas y se fue a otra ciudad a seguir repartiendo portátiles y preguntas.
Comentaba allá arriba que me sentía como dependienta de zapatería, porque a veces, en todo un día laboral, llegaban seis o siete personas hasta mi rincón, por lo que tenía mucho tiempo libre. Ahh, pero meses antes había descubierto los blogs y fueron ellos los que me resolvieron muchas de las dudas que iban surgiendo conforme me familiarizaba con este tipo de tecnología y con muchos otros temas.
Fue entonces, leyendo un famoso blog cuya mariposa-en-el-header me encantaba, pensé que si bien ya había alojado una que otra paginita gratuitamente, quizá también podría tener un sitio “decente”. Elegí el nombre meses antes de decidirme a montar mi blog, así como elegimos el color del auto que algún día compraremos.
Claro que entonces todo esto de tener un espacio en la red para mí solita, se me hacía un sueño guajiro. Recuerdo que como no tenía conexión a internet, los primeros dos días me la pasé jugando solitario. Luego me llevaba en un disquette y luego en un CD, decenas de páginas (blogs) que grababa en el ciber que estaba abajo de mi departamento y me las devoraba. Llevaba todos mis Cds de audio (ya existían los MP3 pero la laptop no tenía ningún programa para reproducirlos y me daba miedo instalarle algo nuevo, que loser, lo sé). Fue entonces cuando leí uno de los libros más chidos con los que me he topado (Lobo Estepario de Hermann Hesse). Como tenía mucho tiempo libre, yo misma hice los anuncios de los servicios se que ofrecía con los Recados así como una lista con los nombres de los usuarios (no me dieron ningúna instrucción, manual, ni nada!).
Ese fue el peor trabajo que jamás tuve. Yo siempre he sido muy impuntual, pero como decimos en mi rancho, ahí tuve que entrar al molde. La jefa era muy estricta, nos traía marcando el paso. Pero no era porque la respetaran, sino porque le tenían miedo. Todos conspiraban contra todos y nadie hacía el esfuerzo de cruzar más de un “buenos días” conmigo, lo cual, para mi personalidad extrovertida era ácido corrosivo. :(
Yo me aburría como ostra, como dice una canción de Fato “El alma me pedía más” y mi trabajo podría haberlo hecho la señora de intendencia si le hubieran dado la misma capacitación que a mí. Odié cada uno de los días que estuve ahí. Incluso comencé una lista regresiva: hice un calendario donde marcaba los días que me hacían falta para largarme de ahí. Sólo trabajaría poco más de un mes. Y cada vez quedaban menos días.
El lunes que llegué con la sonrisa de ser el último que estaría ahí, transcurrió con tranquilidad… Bueno, los primeros 50 minutos. Luego, la jefa me mandó llamar. Con las rodillas temblando y tragando saliva, fui. Me dijo que le acababan de avisar que yo debía haber terminado mis actividades un día (hábil) antes. Es decir, recortaron una semana mi contrato, oficialmente estaba despedida desde el sábado anterior, que no era cosa suya sino que la orden que venía desde las altas esferas en Motorola DF. Ah! Pero para variar avisaron hasta después…
Toda triste, entré a mi caja de zapatos por última vez. Limpié los temporales del IE en la laptop. Agarré todos mis tiliches, mi lista de cuenta-regresiva inconclusa, entregué la computadora, y salí arrastrando los pies a mi departamento. Hice una escala en la tiendita de la esquina.
Cuando Mayavilla y los demás me vieron llegar cabizbaja y con un six en la mano, temieron lo peor…
Les conté, con sarcasmo y falsa ironía que se me había cumplido mi sueño de terminar pronto ese tonto empleo. Que me habían hecho un favor despidiéndome antes. Que me acompañaran a brindar por esa lista inconclusa.
La verdad, no pude ni hacer dos tragos. Les regalé mi cerveza y me fui a llorar a los rincones de mi cuarto… :’(
Meses antes había abandonado un empleo en otra ciudad persiguiendo otro que me había hecho regresar a la ciudad de mi Alma Mater, con la promesa de adentrarme mucho más en este maravilloso mundo de la Internet. Lamentablemente el trato se deshizo y me quedé como el perro de las dos tortas, por lo que tomé el empleo de zapatera de celulares, con la idea fija de que sería temporal.
En esos días ocurrió la peor etapa de mi vida: estaba desempleada, sin dinero, de mantenida, con la autoestima hecha pedazos y la salud tambaleándose.
Pero LFX había sido concebida y no imaginaba todas las satisfacciones que me dejarían esos días de tedio sin fin.
Ahora, en esos días negros que de vez en cuando aparecen, me canto canciones al oído. Todas se resumen a una idea: Siempre vendrán tiempos mejores ;)
Por aquí estamos de manteles largos.
Este blog cumple su 2o. aniversario (inserte aquí toque de fanfarrias, algo de confetti y agua de kool-aid sabor uva). :D
Iba a escribir un post cultoso, pero decidí que no, el chiste es hacer algo diferente a lo del año pasado. ;)
No puedo dejar de agradecer sus visitas y sus comentarios.
Que dejen entrar acontecimientos de mi simplona vida en la suya.
También por permitirme echar un ojito a la de cada uno.
Tanto a los que dejan constancia de su visita como a los que no, mi más sincero agradecimiento. :*
En la ciudad de Sanfe, México y siendo las 12:58 pm del día de hoy… declaro formalmente inaugurada la “1a. Semana de FeXtejos LFX” ;)
Bah! No que no sería un post cultoso??
Lo dicho: nunca cambiaré :P